VIRGEN DE TRESFUENTES

EL TEMPLO

[PRINCIPAL]   [HISTORIA / LEYENDA]  [EL TEMPLO]  [LA IMAGEN]

 

-ALREDEDORES DE LA IGLESIA

-LA IGLESIA

-CAPILLAS, ALTARES Y RETABLOS

 

La parroquia de Tresfuentes está emplazada a un poco más de un kilómetro de Valgañón y a casi 1000 metros de altitud, es de estilo románico, construida en el siglo XII. Su nombre actual (hasta el siglo XVII se se llamaba “de Valgañón”) deriva de hallarse, según la tradición, en el centro de un triángulo cuyos vértices marcan tres fuentes.

No siempre ha sido conocida esta imagen con el NOMBRE de Tresfuentes, como puede fácilmente comprobarse tras la lectura de documentos diversos relacionados con nuestro pueblo.

En carta ejecutoria del Rey Carlos I, (13 Agosto 1547), se menciona a " Juanes de Sanromán, Cura clérigo beneficiado en la Iglesia de Nuestra Señora de la villa de Balgañón". En Agosto de 1628, "la cofradía de N. Sª de esta villa de Balgañón, hace un préstamo. El 31 de Agosto de 1658, se encarga  el arreglo de la campana mayor de la Yglesia de Nra Sra desta villa de Balgañón. El 24 de Octubre de 1662, "Juan  De la Questa, dispone en su testamento que se le entierre en la parroquial de Nª  Sª de Balgañón. En Enero de 1668, María López Benito, dice al testar: "es mi deseo ser enterrada en la Yglesia parroquial. de Nª. Sra desta villa".

 En 1680, el Bachiller don Melchor Martínez dispone que su enterramiento "será en Santa María de Tresfuentes, de la que es beneficiado". Desde el 2 de Enero de 1680 hasta 1685, aparecen en los diversos documentos consultados, las advocaciones de "nuestra Señora desta Villa", "nuestra Señora de Tresfuentes" y "nuestra Señora de Balgañón", indistintamente, lo que parece indicar que la mudanza no se produce de la noche a la mañana, sino que el pueblo fiel va asimilando paulatinamente la nueva advocación de forma sencilla y, al fin, es aceptada por toda la feligresía sin violencia alguna.

Si el nombre de Nuestra Señora de Tresfuentes comienza a usarse hacia 1680, viene a coincidir con la construcción de la fuente de tres caños situada en su inmediación y con las obras de reforma de la Iglesia y ampliación de la misma. Este fue el motivo por el que se adoptó el nombre de Tresfuentes y no, como dice fray Matheo de Anguiano en su "Compendio Historial de la Rioja que se le dio tal nombre "por la ocasión de haberse aparecido milagrosamente en medio de tres fuentes.

Si bien es cierto que el templo es románico, junto a elementos propios de este estilo encontramos otros como el arco apuntado y   la altura de sus muros que se pueden considerar como protogóticos. A la incógnita de por qué se construyó el templo dedicado a Nuestra Señora alejado de la población, surge el desconocimiento de cuándo fue erigido en parroquia. Hay quien piensa que entre los siglos IX y XII,  Valgañón pudo aglutinarse en torno a su legendario Castillo y que en  el período que va del siglo XIII al XVII, Valgañón se ubicó en la ladera donde está la Iglesia de Tresfuentes pero hoy se duda de esto pues nunca se han encontrado vestigios de edificaciones. La hemos conocido cultivada de cereales y, al ser arada, lo que surgía de la tierra, someramente removida eran fósiles en abundancia; nunca trozos de tejas o ladrillos.

ALREDEDORES DE LA IGLESIA

El día 3 de Junio de 1793 el maestro Josef de Fuentes remató la obra del "puente nuevo", (se conoce aún con ese nombre el que hay pasado Chirivila en dirección a la Iglesia de Tresfuentes). El importe de 8.080 reales se  pagó con los 6.000 reales. que para el culto de Nuestra Señora dejó don Tomás de Zaldo.

En la finca situada al Norte del templo, se encuentra el manantial que se acondicionó a finales del siglo XVII para evital la contaminación de las aguas. Es una obra subterránea de piedra sillar, cuya entrada es practicable hoy mediante una puerta metálica. El abundante caudal de agua que de allí brota se dirige hacia el exterior mediante un canal también subterráneo que, tras breve recorrido, se distribuye por medio de tres conductos iguales con el fin de que viertan sus aguas al exterior mediante tres caños colocados en el cuerpo de arquitectura hecho de piedra provisto de su correspondiente pilón.

Del cuerpo de la fuente, sobresalen tres figuradas columnas con sus correspondientes capiteles y un conjunto de molduras lisas, coronado todo por una Cruz, y en plano más bajo dos grandes bolas de la misma piedra. A cada lado de la fuente y a media altura sirven de ornamentación otras dos bolas del mismo tamaño que las dos anteriores más elevadas. Con el paso del tiempo, esta fuente sufrió algún deterioro, por lo que, aproximadamente cien años más tarde se toma el acuerdo de "reparar la fuente y hacerla registros",  en Julio de 1795, se pagaron 1.147 reales por componer la fuente.

               

La construcción de esta fuente y la salida del agua mediante los acueductos formados de arcos de piedra de sillería y los tres caños mencionados, es la causa de que se empezase a conocer nuestra Virgen con la advocación de Tresfuentes y no por haberse aparecido, milagrosamente, en medio de tres fuentes .

                   

En 1971 se hicieron los paredones de detrás de la iglesia y otro arrimado al camino.

 

EL TEMPLO ROMÁNICO

Este templo es de planta longitudinal y en su orientación el ábside mira hacia el Oriente, marcando el eje del templo la dirección Este a Oeste. El primitivo edificio era románico, de una sola nave de 32.70 metros de longitud sin contar con los muros y 7.5 metros de anchura cubierta con una bóveda gótica de crucería y una torre donde ahora está la escalera de caracol.

                                        

La construcción en el siglo XVIII de las capillas laterales del Salvador, del Santo Cristo de la Vera Cruz y del pórtico, hizo que su planta perdiera la forma longitudinal del románico y adquiriese la de cruz latina de la actualidad.        

PORTADA ROMÁNICA

Se accede al templo, tras pasar el pórtico, a través de una portada abocinada, orientada al Sur y formada por archivoltas de medio punto que descansan sobre columnas adosadas en las jambas, en uno de cuyos capiteles aún se puede apreciar la lucha del Arcángel San Miguel con el dragón. Dos canes esculpidos a manera de atlantes sostienen el tímpano que, por cierto, es uno de los pocos existentes en las portadas del románico riojano, más bien caracterizados por su sencillez, donde las archivoltas suelen ser de arista viva, como en la iglesia de Zorraquín. En el tímpano de la parroquia de Valgañón, se aprecia un bajorrelieve que comprende tres escenas marianas: La Virgen sedente, ocupa el centro y tiene a su izquierda al Arcángel San Gabriel durante el episodio de la Anunciación. A su derecha, San Miguel Arcángel, rodilla en tierra y la mano derecha levantada, alegoría de respeto y adoración. Aunque deteriorado, todavía conserva este tímpano buena parte de su belleza primitiva. Las archivoltas de medio punto están decoradas con dibujos ajedrezados, rizados y rombos.

ÁBSIDE

Es semicilíndrico está sostenido por dos columnas adosadas  y cubierto con bóveda de horno. Por encima de esta cubierta, en el muro del presbiterio se abren tres vanos situados a la misma altura, de los que el central. es circular al exterior y, en su interior, lleva una moldura en estrella de ocho puntas y los dos laterales tienen forma de cruz griega. Está horadado este ábside por tres ventanas saeteras, trilobuladas al exterior y pentalobuladas al interior y las archivoltas están apoyadas al exterior sobre dos columnitas adosadas. La decoración escultórica destaca en los canecillos y capiteles del ábside, siendo interesante la iconografía de alguno de los capiteles, como la confrontación de dos leones y de dos aves rapaces y la lucha entre el león y un reptil fabuloso con alas y garras, cuya cola termina en una segunda boca. En algunos capiteles y canecillos del ábside sorprende la mano maestra del escultor por su excelente técnica y realismo, lo que lleva a pensar se trate de algún maestro procedente de Burgos, enviado por el obispo don Mauricio.

               

ESCALERA DE CARACOL

Desde el muro Norte del presbiterio, arranca una escalera que conduce a una torre, también románica, que desapareció hace tiempo   

CEMENTERIO

Como en otras tantas iglesias la planta del templo de Ntra. Señora de I Valgañón fue convertida en   cementerio de sus feligreses. Se abrieron fosas en el suelo, perfectamente alineadas, distribuidas desde el presbiterio hasta los pies del edificio y los encajonados se cubrieron con losas numeradas que servían de identificación. Las tumbas próximas al presbiterio eran las mejor cotizadas y su precio iba bajando a medida que se alejaban de él. Si el testador dejaba a elección de sus familiares el lugar de su enterramiento, o alguien morían sin testar, eran sus parientes quienes señalaban el lugar, de ordinario, según la capacidad económica de la familia. Las sepulturas de mil maravedíes debían ser las más caras, como la señalada por Joseph de Soto. Las tumbas del lado del Evangelio, eran las preferidas sobre las del lado de la Epístola; pero una vez hecho en la capilla de este lado el colateral del Santo Cristo de la Vera Cruz, era este el que tenía prioridad sobre el primero.

 El PÓRTICO

Es un añadido del siglo XVIII que ha servido para preservar la portada románica. En el interior del templo había una pila bautismal pero cuando se construyó el pórtico se hizo un pequeño cuarto con puerta al templo y ventana a la calle y se trasladó la pila bautismal allí, esta pila es del siglo XII adornada con motivos vegetales.

LA PUERTA

La puerta del templo (ahora protegida por el pórtico), es de dos hojas de nogal con profusos herrajes con motivos geométricos redondeados y tiene en la parte alta dos caballos estilizados enfrentados y entre las filigranas otro caballo, dos ciervos encerrados en círculos, un ave, dos serpientes, una luna y una estrella. En opinión de algunos expertos estas puertas son el mayor tesoro del templo.

EL ORGANO

Dispone de un órgano ibérico que ya estaba en funcionamiento en 1742. En la Rioja hay catalogados noventa y ocho órganos entre los que predominan los del siglo XVIII. Valgañón con uno en cada templo destaca sobremanera.

TORRE NUEVA

En el muro norte del presbiterio se alzaba la torre románica del primitivo templo de la que no quedan vestigios, a la que se ascendía mediante una escalera de caracol que arrancaba desde el citado muro. Desaparecida cuando se abrió una puerta .para comunicar la sacristía nueva con la Iglesia, se levantó la torre en el ángulo sureste del templo. En sesión del Ayuntamiento de la vi1la de Valgañón, de 28 de Diciembre de 1901, se acordó por unanimidad contribuir con dos mil pesetas a la  construcción de la nueva torre de la Iglesia, adjudicándose las obras a don Ciriaco Domingo Villar, vecino de Santo Domingo de la Calzada, quien se comprometía a realizar las obras en la cantidad de 11.789 pesetas. Acerca de las campanas, no se tiene noticia de cuando se colocaron; pero sin duda ya lo estaban en la torre antigua o románica.

  

SACRISTÍA

La primera se construyó en 1640 y se derribó en el siglo XVII para construir la segunda que tapó casi todo el ábside por su parte exterior. Esta sacristía se derribó en 1995

 

 Los Siglos XVII y XVIII fueron la época dorada del Santuario de la  Virgen de Valgañón. Bien por adquisiciones de los Patronos de la Casa o donaciones de sus numerosos devotos, lo cierto es que llegaron sin interrupción los obsequios.

De esta forma aparecen nuevos retablos, imágenes, pinturas y objetos litúrgicos que vienen a enriquecer el Santuario. No obstante, esos mismos devotos ejecutan obras disparatadas como el añadido de las sacristías, blanqueo del interior del templo y revoque del tímpano de la portada y, en fin, rompimiento del ábside. Al parecer, no encontraron mejores soluciones para engrandecer el templo. y no podemos culpar individualmente a nadie puesto que los acuerdos se tomaban tras haber convocado a los vecinos a " campana tañida ".

Los añadidos del siglo XVII destruyeron el ábside original pero hicieron posible la aparición de una inscripción con fecha de consagración. Actualmente, esta inscripción está bajo la ventana del muro sur del presbiterio aunque no sería este su emplazamiento primitivo sino que seguramente, fue trasladada allí durante las reformas barrocas que sufrió el edificio en el siglo XVIII.

En la Sacristía de la Iglesia de Tres Fuentes había una colección de cuadros flamencos pintados en cobre que fueron trasladados a la ermita de San Andrés en el casco urbano y colocados en los laterales del Altar Mayor. Actualmente se han restaurado. La técnica de pintura sobre cobre es una especialidad artística caracterizada por la utilización de una plancha de cobre sobre la que se pinta, generalmente al óleo. Los cuadros flamencos de Valgañón tienen las mismas medidas (86 x 122 cm.) y no están firmados su autor debió ser un artista de la escuela flamenca, con un estilo secundario pero muy personal. Esta colección de cobres fue atribuida por I. Gutiérrez al pintor de Amberes Carel Van Savoy (1621-1665) al ver algunas semejanzas con unos cuadros que este artista realizó en 1661 sobre la historia de David, que se conservan en el Palacio Arzobispal de Sevilla aunque no se puede asegurar.

Hasta hace unos años había unos bajorrelieves de la sillería del coro de altísimo valor artístico,  hoy estan en la iglesia de San Andrés de Valgañón.

En la iglesia se conservaba un conjunto de capiteles románicos y basas, cuya procedencia no es conocida. Se cree que pudieron pertenecer a una portada anterior a la actual, aunque también pudiera ser que pertenecieran a otro edificio románico, hoy desaparecido. Hay documentación de que en 1052 se mencionan dos monasterios en el valle, al ser donados por García III de Navarra al Monasterio de Santa María la Real de Nájera: el de San Salvador de Ojacastro y el  Monasterio de San Sebastián, entre Zorraquín y Valgañón, que se encontraba ya en la escritura de 1084, el rey Alfonso VI  lo donó, con todas sus dependencias, al Monasterio de San Millán.

Se acometieron reformas que nos indican que en la segunda mitad del siglo XVIII debió mejorar mucho la economía del pueblo basada en la ganadería y en la industria textil. Existían varios telares y batanes donde se trabajaba la lana y este auge económico se plasmó en donaciones a las iglesias que pudieron acometer reformas arquitectónicas.

REFORMAS


Recientemente se ha llevado a cabo en Tres Fuentes la restauración del ábside románico de la iglesia, pero ésta sólo ha sido la última de las muchas reformas que se han realizado en la iglesia desde su construcción, en plena Edad Media

PRIMERA REFORMA (siglo XIII) Leyendo esta inscripción puede verse que la iglesia fue consagrada en el siglo XIII, en noviembre del año 1224, por don Mauricio, obispo de Burgos. Pero esta fecha es posible que no sea la de la primitiva construcción de la iglesia, ya que la iconografía de los capiteles indica épocas anteriores. Posiblemente se trata de una consagración posterior a la construcción o que esta consagración se llevara a cabo tras algunas reformas en la iglesia que bien pudieran ser las de la portada románica, abocinada y constituida a base de arquivoltas que descargan sobre columnas adosadas en las jambas, pues el estilo, los temas y el tipo de piedra utilizada son distintos de los del resto del edificio primitivo.

SEGUNDA REFORMA ( SIGLO XVII) Al eliminar la sacristía que existía hasta la reforma de 1995, se ha descubierto la cimentación de una estructura anterior, más pequeña, que debió encontrarse cubierta por una bóveda de ladrillo revestido de yeso pintado, por los restos que se han encontrado en la excavación. Esta construcción debió realizarse en torno al año 1640 y se añadió a la iglesia primitiva para servir de sacristía. Los materiales utilizados en esta reforma, muros de mampostería y bóveda de triple ladrillo, indican una construcción sencilla. Entre los escombros han aparecido varios azulejos como los que formaban la solera de la última sacristía, lo que hace suponer que formaron parte de aquella edificación del siglo XVII y después fueran reaprovechados en otra reforma.  

Los azulejos conservados tienen motivos heráldicos. Entre los escudos representados se encuentra el de la familia de los Martínez de Maeztu, uno de cuyos miembros, Don Juan Martínez de Maeztu, donó un pequeño retablo barroco (Inmaculada Concepción) a la iglesia. Además, por esa época (acta del ayuntamiento de 13 de mayo de 1661) se rompió la parte central del ábside para dar cabida al camarín de la Virgen, se cubrió lo que quedaba del interior del ábside con una gruesa capa de yeso y cal y se colocó el Retablo Mayor, de estilo renacentista, que ahora se ha llevado al final de la iglesia.

 TERCERA REFORMA (SIGLO XVIII) Ésta fue la más importante de todas, pues se derribó la sacristía anterior, del siglo XVII  y se construyó en  el mismo sitio otra más grande, que ocultó la mayor parte del ábside exterior y que es la se desmontó en 1995. Se construyeron las capillas laterales, dando a la iglesia forma de cruz. En una de las ventanas situadas en el muro sur de la iglesia puede verse desde el exterior grabada la fecha de 1773 que seguramente corresponde a la realización de esta reforma. A la única nave que originalmente formaba la iglesia se le añadieron, además de las capillas laterales, el pórtico, que tapó la portada románica y otros anexos como el baptisterio, con lo que el aspecto de la iglesia cambió totalmente.

 CUARTA REFORMA (Principios del siglo XX) En octubre de 1896, el párroco de Valgañón, Don Dimas Untoria Blas encargó al arquitecto Don Saturnino Martínez Ruiz un reconocimiento de la iglesia de Tres Fuentes por considerar que amenazaba ruina. Este arquitecto redactó un informe (publicado en la revista "Villa de Valgañón" del año 1992) en el que indica que, debido a las obras realizadas en la sacristía, principalmente el rasgado del hueco en el ábside para el camarín de la Virgen y la entrada a la sacristía unido a las filtraciones de agua en la cimentación, ponían en peligro de hundimiento la antigua torre románica, por lo que aconsejaba desmontar dicha torre. A la vista de este informe se procedió a retirar la torre que estaba sobre la entrada de la sacristía obra que se llevo a cabo en el año 1897. En el año 1902 se comenzó la construcción de la torre actual, cuyo presupuesto ascendió a 12.781 Pts. bajo la dirección del arquitecto Don Saturnino Martínez Ruiz.

QUINTA REFORMA (1995) Con fecha de 24 de mayo de 1994 se encarga el proyecto de Restauración del Ábside Románico de la Iglesia de Tresfuentes a los arquitectos José Ignacio Amat Sánchez e Ignacio Julián Gómez Díaz. Es la última de las reformas que ha sufrido la iglesia en sus ocho siglos de existencia. Las obras  consistieron en la retirada del retablo principal, que se instaló en la parte posterior del templo, la demolición de la sacristía y de la antesacristía y la restauración del ábside, el presbiterio, el muro noroeste de la capilla del evangelio y la escalera de caracol.  

Además se derribaron los fogones, mesas, bancos, caseta del bar y escaleras que se habían construido hace unos años entre la sacristía y la fuente. Se desmontó la sacristía barroca piedra a piedra, y se ha excavado, apareciendo una necrópolis de los siglos XII y XIII, Aprovechando los sillares de la sacristía y los restos románicos, hallados en la excavación se ha reconstruido la parte central del ábside que siglos atrás se rompió para dar cabida al camarín de la Virgen. De esta forma se ha recuperado uno de los ábsides más originales del románico riojano. Un pequeño muro exterior, recuerda el trazado de la sacristía que durante siglos ocultó esta joya artística de nuestra iglesia de Tresfuentes. 

    

 

CAPILLAS, ALTARES Y RETABLOS

NAVE CENTRAL

RETABLO MAYOR

Antes de instalar el actual retablo mayor, hubo otro u otros retablos de los que apenas se tienen noticias. Unos suponen que los bajorrelieves que del coro de Tresfuentes se trasladaron a la Iglesia de San Andrés, pertenecieron a uno de esos retablos. Por otra parte, se conserva un grabado antiguo en el la imagen de la Virgen se halla en el centro del retablo que se compone de tres calles y dos tramos además del frontispicio, bajo la hornacina de la Virgen se estaba el tabernáculo y el sagrario, separados por dos columnas salomónicas y la imagen aparece sobre una peana en forma de copa, vestida y con una gran corona.

El retablo principal de la Iglesia, que ahora se encuentra a los pies del templo desde que se recuperó el ábside románico, es barroco de mediados del Siglo XVIII. Consta de un solo cuerpo de tres calles, ático y banco. En el cuerpo las calles están flanqueadas por columnas compuestas, de fuste acanalado y otras dos columnas más pequeñas enmarcan el camarín central en el que estuvo la Virgen. En las calles laterales y en un plano inferior al del camarín se abren hornacinas formando ángulo con las imágenes de san Joaquín y santa Ana. El ático tiene forma de arco de medio punto en cuyo centro se halla una imagen de San José.

Bajo el camarín se encuentra el Tabernáculo y sobre la mesa del altar, el Sagrario. Todo el retablo está magníficamente dorado, sin que el paso del tiempo le haya deteriorado. Tanto las imágenes de San Joaquín y Santa Ana, como la de San José, son de la época del retablo.

En los dos lados del crucero se encuentran dos pequeños retablos, ambos rococó; el del lado del Evangelio dedicado a San Antonio de Padua y el del lado de la Epístola a San Isidro Labrador. El primero fue hecho a devoción y por encargo de don Antonio Gonzalo de Zaldúa, en 1740. Ambos retablos son iguales, estilo Renacimiento y dorados aunque parece lo fueron bastantes años después de su construcción, ya que en 1793, don Manuel de Fuentes Medrano cobró 300 reales "por pintar y dorar los altares de San Antonio y San Isidro".

Tanto la imagen de la Virgen de Tresfuentes como la de San Antonio se encuentran en la actualidad en la iglesia de San Andrés y se trasladan a la de Tresfuentes en fiestas.

                                              

RETABLO DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN

Enfrente de la puerta de entrada al templo, se encuentra el retablo barroco de la Inmaculada Concepción, también llamado de la Virgen de Guadalupe. Hízose este retablo a devoción y expensas de Don Juan Martínez de Maeztu, natural de Valgañón y vecino de Madrid desde, al menos 1645. La imagen de esta Virgen se encuentra ahora en la iglesia de San Andrés. A ambos lados del altar, se encuentran los retratos orantes de don Juan Martínez de Maeztu y el de su esposa doña María del Valle, y está fechado en 1682.

RETABLO DE LA SAGRADA FAMILIA

Este retablo se encuentra a la izquierda de la puerta principal del templo parroquial. En el centro se encuentra el Niño Jesús, a su derecha la Virgen María y su izquierda el Patriarca San José. Se trata de un retablo de autor desconocido y escaso valor artístico, de finales del siglo XVIII.

CAPILLA DEL SANTO CRISTO DE VERA LA CRUZ

En el lado izquierdo, mirando desde el altar, se encuentra la capilla del Santo Cristo de la Vera Cruz, cuyo retablo fue hecho a expensas de don Lorenzo Martínez, vecino y natural de Valgañón y de su esposa doña Juana Cavero "para colocar en él el Santo Cristo que, hasta la indicada fecha, estaba enzima del arco de la capilla mayor" y lo pintó y doró totalmente Martín de la Cuesta. La pintura del fondo del Crucificado representa el "Descendimiento de la Cruz"

Obsérvese que aun no se le llamaba "de Bañares" a este Cristo,  esta es una imagen tardo románica de mediados del Siglo XIII, con un brazo desclavado y los pies separados. Se armoniza con la tabla, pintada por Martín de la Cuesta, en una composición asimétrica al ubicar a la Dolorosa a la izquierda y a la mayoría de los personajes a la derecha, entremezclándose en la pintura San Juan Apóstol, María Magdalena, José de Animatea, Nicodemo.

Las pinturas de las calles laterales del Crucificado son de Eugenio de las Cuevas. Las de la izquierda de pequeño tamaño corresponden a la "Caída de Jesús" y a la "Coronación de Espinas" donde Jesús maniatado inclina la cabeza para ser coronado por un soldado y la inferior de menor tamaño  "Jesús puesto en el sepulcro ".

A la derecha y también de arriba abajo el  "Bautismo de Jesús", "Adoración de los Magos" y "Sagrada Familia". En los lados los retratos de don Lorenzo y de su esposa doña Juana, en actitud de adoración. En el ático y como remate del retablo, otro cuadro de la "Resurrección del Señor", flanqueado por los escudos de don Lorenzo, y sobre la imagen del Santo Cristo esta leyenda: "Lorenzo Martínez hijo de esta Billa hizo este retablo a su costa. Año de 1649".

 A cada lado de este altar y en hornacinas situadas frente a frente, se encuentran las imágenes del Ecce Homo y Virgen Dolorosa, dos tallas vestidas que, en Semana Santa son trasladadas a la villa y forman parte de las procesiones que recorren las calles de Valgañón. Se trata de dos ejemplares de muy buena factura.

 

CAPILLA DEL SALVADOR

En el lado derecho de la iglesia, del lado del Evangelio, para esta capilla se hizo un retablo que tiene la hornacina destinada para la colocación en ella de la imagen del Salvador procedente de un retablo antiguo, sin embargo nada se sabe de esta imagen, pues en su lugar colocaron otra de San Bartolomé que hemos conocido hasta su desaparición en 1966.

Lo cierto es que en algunos documentos del siglo XVII aún se alude al retablo del Salvador. En el lado derecho de la hornacina vacía, se encuentran unas pinturas de pequeño tamaño que representan el martirio de San Pedro. A la izquierda pinturas del martirio de san Juan Bautista. Bajo la hornacina hay una pintura de la Sagrada Cena y a cada lado, pintura representando al Ángel libertando a san Pedro y otra de San Juan Bautista y un cordero bebiendo en un río y rematando el retablo, una pintura representando la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Las imágenes góticas de San Juan y San Pedro que tenía el retablo, se encuentran ahora en la iglesia de San Andrés.